Sembrando los arcoirís en medio de cielos llenos de humo: El origen y las intenciones de Woollypod Design

Nota: He escrito esta publicación de este blog en 2020 pero lo he traducido en 2026
Pasé el invierno de 2019-2020 en mi casa de la infancia, reflejando sobre todo el conocimiento ecológico que había ganado desde mi experiencia en el Holistic Sustainability Semester del Lost Valley Educational Center (“Centro de educación del Valle perdido”). Al principio estaba vigorizado por la vida comunal y experiencias variadas que había tenido en el programa, pero eso desapareció y me encontré aislado en mi pueblo de residencia, la mayoría de mis amigos de la secundaria ya en la universidad. Crecí inquieto y esperaba salir otra vez en una serie de aventuras que había planeado para mi año libre entre la secundaria y la universidad, pero la pandemia canceló las primeras experiencias que he planeado, y mi oportunidad para salir de mi pueblo a mí me pareció cada vez más lejos.

Para mantenerme ocupado y hacer uso de mi año libre de algún modo, empezó a girar a la ecología todo a mi alrededor. Me di cuenta que, a pesar de pasar la mayoría de mi vida en la estepa arbustiva del este de Washington, no sabía casi nada sobre su ecología – sus plantas y animales autóctonas, la corteza biótica que cubrió el suelo o los líquenes que llevaron salpicaduras vibrantes de amarilla y naranja al basalto simbólico de la región. También, podía ver la planificación de los pueblos y las ciudades con ojos nuevos, algo que llevó mucha frustración; habiendo aprendido sobre las posibilidades del diseño de infraestructura humana – como las plantas puedan ser elegidas para sostener la vida humana y la vida de otros animales conjuntamente, como los flujos de las aguas escorrentías puedan ser dirigidos para crecer jardines con contribuciones mínimas, como casas bonitas puedan ser construidos con materiales tan bajo en carbón como el suelo – la mayoría del diseño que vi en la estepa arbustiva a mí me pareció tonto, y, peor, destructivo.

Encontré inspiración para mi diseño, consuelo desde esta frustración, y conexión en un periodo de aislamiento profundo para muchos de nosotros en el hábitat de la estepa arbustiva que he estado todo en mi alrededor por mi vida entera. Empezó a aprender sobre las plantas de la estepa arbustiva con la ayuda de algunas guías útiles y decidí que ocuparía mi tiempo en casa diseñando un jardín de plantas autóctonas para construir sobre que había aprendido en Lost Valley. Pasé a través de varias iteraciones del diseño, rehaciendo los diseños mientras aprendía más sobre las plantas autóctonas de la estepa arbustiva y sus necesidades (la lista de comunidades de plantas en el fondo de Sagebrush Country por Ronald J. Taylor fue inestimable por esto).

Como el otoño, la temporada de la plantación, se aproximó, empecé a poner mis diseños en acción con la ayuda de mis padres en el jardín delantero de mi casa de residencia. Mi primer trimestre en la Universidad de Washington empezó, y pasó mucho de mi tiempo dibujando por mi clase de la arquitectura y preocupándome por mis habilidades del dibujo. Sin embargo, dediqué la mayoría de mi tiempo adicional a mi jardín de plantas autóctonas. Humo desde incendios silvestres embravecidos a través del coste oeste sopló entre mi pueblo de residencia y persistió por semanas mientras cavaba fosos para enmendar el suelo para la plantación cavaba el foso que siembra agua de lluvia en jardín del patrimonio. Recuerdo las largas horas pasadas en este crepúsculo ahumado, balanceando mi piqueta y paleando el suelo.

Teniendo el poder a crecer algo que siente bien cuando rodeado por un recordatorio de todo que está yendo mal en nuestra sociedad hizo mucha diferencia para mí. Mientras el cielo humeado que permaneció día tras día fue un recordatorio constante de los impactos empeorando de la mala gestión colonial de las tierras robadas desde los pueblos indígenas y un clima calentando causado por una sociedad destructiva que pone las ganancias sobre nuestro propio bienestar, mi habilidad de crecer un jardín fue una manera que sentí empoderado a vivir de una manera diferente, sin embargo pequeño.

No tengo ninguna ilusión que el diseño del paisaje solo puede salvar el mundo, ni que los sistemas a gran escala de consumo y residuos que maneja explotación y guerras estarán parados si todos nosotros arranquemos nuestros céspedes y plantemos plantas autóctonas. Pero sé que mi obra puede ser una parte del cambio hasta una sociedad más ecológica y cariñosa. Tengo el objetivo de diseñar paisajes que pueden apoyar la fauna de la estepa arbustiva, proveer espacios para comunidades de reunirse, y educar más gente sobre nuestro hábitat autóctona, nuestra historia local, y nuestra habilidad de tener una relación diferente, más regenerador, con nuestra ecología local.
Mientras la pandemia de COVID19 canceló mis planes de viaje en 2020, podía visitar muchos lugares que había planeado visitar en 2021, más notablemente el suroeste de EE.UU., el cual está lleno de inspiración por la estepa arbustiva del este de Washington (escribiré más sobre esto eventualmente). Uno de mis lugares favoritos de allá fue el barrio Dunbar/Spring en Tucson, Arizona, donde Brad Lancaster ayudó a provocar una trasformación hasta diseño centrado en la cosecha de aguas de lluvia y las plantas autóctonas. Aquí vi una comunidad que estaba esforzándose activamente a vivir más ecológicamente, pero sus fuerzas no empezaron y paran con jardinería. Pequeñas bibliotecas gratuitas salpicaran el barrio, y señales apoyando varias causas sociales fueron visibles en muchos patios. Los Dunbar/Spring Neighborhood Foresters presentan eventos para cuidar a su barrio como una comunidad, y esto incluye jornadas de cosecha que lleva la abundancia de la comida autóctona al barrio. Espero que mi obra pueda reflejar eso; conectado, más impactado por las maneras que la existe en comunidad y colaboración con los demás.

Mi viaje del diseño de la estepa arbustiva ya me ha llevado conexiones nuevas, y estoy contente estar en esta comunidad de las plantas autóctonas con muchas otras diseñadores, artistas, propagadores de plantas, y frikis de las plantas. Cuando he empezado a investigar el diseño ecológico de la estepa arbustiva y las tierras secas, estaba muy difícil encontrar recursos sobre este campo incipiente. Espero que Woollypod Design pueda hacer que ese proceso sea más fácil para la gente que acaba de aprender sobre el diseño ecológico de la estepa arbustiva (hasta ese objetivo he creado una lista extensiva de recursos), espero compartir los resultados de mis experimentados aquí. Decidí nombrar mi blog Sembrando la sostenibilidad, principalmente para relacionarlo a ‘Woollypod Design‘ – sin embargo, espero que este blog y plataforma será una contribución digna hasta una sociedad ecológica en la estepa arbustiva.
Como parte de mis viajes de 2021 en el suroeste de EE.UU., visitaba el Greater World Earthship Community para Earthship Academy (el tema de otra publicación futura de este blog). Allí, visionario del Earthship Michael Reynolds compartió una frase suya, ‘harvesting rainbows’ (“cosechando los arcoíris”). Se me olvida exactamente como le describió, pero para mí lo imagina las alegrías de la vida ecologíca; podemos cosechar agua y comida desde la tierra, pero conexión con la tierra lleva más que el sustento; la lleva alegría y asombro. El jardín autóctono que trabajó a crear en 2020 fue un bálsamo a mi pena y miedo ecológico, mi manera propia de cosechar los arcoíris. Espero que mis fuerzas del diseño puedan cultivar ese consuelo y alegría en los demás a través de crecer nuestra conexión societal con nuestro hábitat.

